Marqués de Tamarón || Santiago de Mora Figueroa Marqués de Tamarón: cuentos
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martes, 29 de septiembre de 2026

Las Tres Islas

 Mi infancia, una infancia de niño pedante y precoz, navegó entre islas fascinantes e incluso angustiosas. Antes de los diez años me había quedado cautivo en esas islas desiertas y misteriosas.

El niño que empezó -tal vez demasiado pronto- a leer, aprendió, o creyó aprender, mucho de cada uno de sus autores favoritos. La curiosidad por entender el Universo a través de las ciencias visto por Julio (sic) Verne, fue un regalo para mi niñez, ávida de misterio:


Portada de la primera edición de La Isla Misteriosa de Julio Verne
con grabados de Jules Ferat y Charles Barbant, edición de 1874.


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El aguante -hoy lo llamarían resiliencia- de Robinson Crusoe visto por Daniel Defoe:



Portada de la primera edición de Robinson Crusoe de 
Daniel Defoe, 1719.

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El espíritu aventurero en la Isla del Tesoro, de Stevenson:



Portada del libro La Isla del Tesoro (1883) de Robert Louis 
Stevenson, con ilustraciones de N.C. Wyeth, edición de 1911.

Pero lo más curioso de estas obras inolvidables es que resurgen constantemente. Así, cuando a los veintitantos años empecé a fumar, recordé la cita inmortal: "-¡Tabaco, verdadero tabaco!- exclamó Pencroft". Sospechaba que fumar era suicida pero la heráldica suele correr ese albur para acatar esas servidumbres.

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lunes, 24 de agosto de 2026

Los recursos de la melancolía, por Jacobo Muñoz

Buscando no sé qué anoche, me apareció un ensayo con el título intrigante de Los recursos de la melancolía. Su autor es -o más bien fue- Jacobo Muñoz y se refería a mi primer libro, Pólvora con aguardiente. 

Me permito reproducir aquí el ensayo, que apareció en Los cuadernos de literatura. Jacobo Muñoz (1942-2018) era amigo mío y me honró dedicando tres mil y pico palabras académicas a mi modesto libro de cuentos.

La verdad es que no entendí muy bien todas sus observaciones. Cuando se lee una reseña de un libro, el lector de la reseña y además del libro y del autor, se pregunta si al crítico le gustó lo criticado o no, si lo recomendaba o no. Ese es mi caso con este ensayo, pero estoy seguro de que algún día me reuniré con él en el limbo y ya me aclarará. Y nos reiremos.


Para leer el ensayo basta con pinchar sobre cada imagen.








Portada del libro del Marqués de Tamarón, Pólvora con aguardiente, 1982






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