Hace tres días me dio una buena noticia mi amigo David José Flores:
No sé por qué tras descubrir esta tarde a la
llamada Monja pintora y pasar un buen rato en compañía de sus pinturas
tal como aparecen en Google, me viene a la mente con insistencia el aforismo Nomen
est Omen, el nombre es presagio. Y resulta que el nombre de la Monja
pintora es Sor Isabel Guerra Peñamaría.
Pero como una imagen vale mil palabras, véanse
algunos cuadros de la citada pintora:


.jpg)


