Marqués de Tamarón || Santiago de Mora Figueroa Marqués de Tamarón: El Doctor Izpisua, el Doctor Freud, el Doctor Moreau y otros aprendices de brujo

viernes, 16 de abril de 2021

El Doctor Izpisua, el Doctor Freud, el Doctor Moreau y otros aprendices de brujo

Juan Carlos Izpisua

  Con el titular de Juan Carlos Izpisua o cómo bordear los límites de la ciencia, aparece en el ABC de hoy 16 de Abril del 2021 una interesante crónica de Nuria Ramírez de Castro. Sirvan de resumen estos párrafos: 

  "El objetivo era [...] averiguar si era posible convertir a un mono en una incubadora natural de órganos humanos, como ya lo había intentado antes con cerdos. Para lograrlo, primero fecundó óvulos de una decena de hembras de macaco con espermatozoides de la misma especie. Obtuvieron embriones a los que se les añadieron células humanas reprogramadas con capacidad para convertirse en cualquier tipo celular del cuerpo humano: corazón, piel, riñones... El resultado fue un extraño embrión de 10.000 células, un 7% humano." 

    [...] "Se cuestiona la utilización de una especie tan próxima a la humana, el riesgo de que se puedan formar neuronas humanas en un cerebro animal e incluso que se haya ido a China para su ejecución, donde los controles éticos son más laxos. Ni siquiera la revista científica Cell, encargada de publicar el controvertido experimento se ha podido contener a la hora de presentarlo. Ha recurrido a una imagen reveladora para ilustrarlo: un dibujo que imita el fresco de Miguel Ángel en la Capilla Sixtina, La Creación de Adán. En lugar de la mano de Dios se muestra una mano de mono y otra humana para dar vida a un embrión híbrido. Como si el científico hubiera vuelto a jugar a ser Dios."

Referencia a ‘la creación de Adán’, de Michelangelo. La imagen muestra una mano humana y una mano de mono que se acercan a un blastocisto humano-mono de quimera. / Ivan D. Gromicho (KAUST)

   El sabio moderno (¿ebrio de Hibris?) tal vez no recuerda que en esos casos no suele andar lejos Némesis, diosa de la Venganza. El ejemplo más incómodo, que de corazón espero y deseo que no sea su caso, es el de Prometeo. El castigo que recibió de los dioses tras robar el fuego queda bien claro en cuadros como este de Ribera, el Españoleto: 

Prometeo, Óleo de José de Ribera, ca. 1630

   Lo peor es que en el caso actual el castigo será para todos nosotros, no sólo para el Doctor Izpisua. 

   Además viene a la memoria otro precedente inquietante: el Doctor Moreau en su isla (en la novela de H.G. Wells) donde hacía experimentos con animales exactamente con la misma finalidad que el Doctor Izpisua. Esos dos ejemplos se ven completados por el caso del Doctor Freud, descubridor del ominoso Id. 

   Así es que esta siniestra tesitura sirve de ilustración tanto para los protagonistas de la Insobornable Contemporaneidad como para los de la Crema de la Intelectualidad.


Enlaces:

Artículo Chimeric contribution of human extended pluripotent stem cells to monkey embryos ex vivo en la revista científica Cell, April 15, 2021.

Artículo Científicos de China y EEUU generan embriones quiméricos humano-mono en El Boletín, 15 de Abril de 2021.



7 comentarios:

  1. Añade extrañeza a la sorpresa el comprobar que entre los autores del experimento figura Doña Estrella Núñez, profesora de la Universidad Católica San Antonio de Murcia.

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    1. Tal ve sería oportuno sugerir al Sumo Pontífice la posibilidad de excomunión... o incluso de restaurar la inquisición en determinados casos....

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    2. Tan sólo a un monstruo se le ocurre crear monstruos. Pero ya Roma ha perdido la capacidad de castigar e incluso la voluntad de hacerlo.

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  2. Como siempre, además, viene revestido el acto atroz de aparente buena voluntad. ¿Quién se opondrá a conseguir órganos humanos que pueden salvar vidas? Cierto es que una vez reducido lo humano al mismo plano que el resto de biologías, negada la Trascendencia y elevado el cientificismo a rango de religión, aceptada la indeterminación y la relatividad universal con valor absoluto en lo moral y en lo físico y adocenado el rebaño con esperanzas de soma y vida (casi) eterna ¿Qué cabe esperar? ¿Qué será de unos grupos humanos que amparan el aborto y usan los fetos para fines comerciales? Cualquier barbaridad que pueda ser será. No cabe duda. Me parece que clamo en el desierto día tras día.
    Permítame un ejemplo. Hace unos meses entablé conversación espontánea con una joven que paseaba por el monte, con un perro. Me dijo que era vegana, y le dije que no sabía que era eso. Me lo contó, aseverando que cualquier forma de vida animal le merecía un respeto tal que sería incapaz de atentar contra ella. Le pregunté por su opinión sobre el aborto y exclamó muy furiosa que era un derecho. Al intentar razonar con ella se enfureció de tal suerte que se despidió con prisas y olor a marihuana. Es un ejemplo de dónde estamos. Sean hijos de Rousseau, de Sartre, de Marx o de la Nada la verdad es que su anatema es todo aquello que yo custodio. Pero cada vez son más y serán más. Habrá híbridos y clones y cada vez menos hombres bienaventurados.

    Dios nos ampare, ahora y siempre y nos dé luz para el entendimiento, voluntad para su desarrollo y fuerzas para aseverar la verdad.

    A todos saludos. A su servicio amigo Tamarón.

    D

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  3. (Permítame una apostilla al "descubrimiento" de Freud. Yo la llamaría invención, coloquialmente, y académicamente hipótesis.)

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  4. Medicus curat, natura sanat.

    Hasta hoy mismo no me he percatado de la aberración que supusieron las ideas de Freud. Me alegro mucho de haber sobrevivido a todos mis problemas mentales sin otra ayuda que mi paciencia, y un poco de música. Saludos.

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  5. Estimado Santiago: es ciertamente siniestro. La ciencia se empeña a veces en rebasar los límites de la Naturaleza. La ciencia médica, que es la que más cerca sentimos, no podía ser menos. Yo prefiero la medicina humilde de la que hablaba Proust: "La medicina no produce la curación, pero cultiva el arte de prolongar las enfermedades". La otra reflexión que me viene a la cabeza es el temor que tendrán los pobres monos de parecerse a nosotros. Un abrazo.

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