Cole Porter - You're The Top
You're the top
You're Mahatma Gandhi
You're the top
You're Napoleon´s Brandy
You're the purple
light of a summer night in Spain
You're the National Gallery,
You're Garbo's salary
You're cellophane (...)
You're Mahatma Gandhi
You're the top
You're Napoleon´s Brandy
You're the National Gallery,
You're Garbo's salary
Tras esta cita (de memoria, os lo juro) acabo de verificar el texto y es así... Querría escribir horas sobre Cole Porter & Cia, pero ya lo iré haciendo. Mientras tanto pueden ustedes pinchar en la nariz de Porter sobre la foto que encabeza esta entrada y escuchar al más hábil y simpático talento en su época donde ciertamente no fue el único. Pero sí el mejor.
Cole Porter (1891-1964) es un caso tal vez único, de un compositor de música popular capaz de componer la partitura de cada canción, redactar la letra, interpretarla al piano y a veces cantarla. De todos los compositores populares americanos en una época tan rica en talento como la entreguerras 1918-1939, con los hermanos Gershwin, Irving Berlin, Jerome Kern, Harold Arlen y tantos otros, destacaba y sigue destacando en el recuerdo Cole Porter.
Cole Porter y Linda Lee Thomas saliendo del Café Victor Hugo, Valence, Francia
Cole Porter y Linda Lee Thomas, 1938
Cole Porter con Ether Merman en el Hotel Ritz-Carlton, preparando el musical "DuBarry Was a Lady" en 1939
The Lady in Blue, Mrs. Edward R. Thomas a.k.a. Linda Lee Thomas por Emil Fuchs, 1906
POST DATA:
Letra al completo
You´re the top
At words poetic I'm so patheticThat I always have found it bestInstead of getting them off of my chestTo let them rest unexpressedI hate parading my serenadingAs I probably miss the barBut if this ditty is not so prettyAt least it'll tell you how great you are
You're the topYou're the ColiseumYou're the topYou're the Louvre MuseumYou're a melody from a symphony by StraussYou're a Bendel bonnet, a Shakespeare sonnetYou're Mickey Mouse
You're the NileYou're the Tower of PisaYou're the smile on the Mona LisaI'm a worthless check, a total wreck, a flopBut if, baby, I'm the bottom, you're the top
You're the top
You're Mahatma GandhiYou're the top
You're Napoleon BrandyYou're the purple light of a summer night in SpainYou're the National Gallery, you're Garbo's salaryYou're cellophaneYou're sublimeYou're a turkey dinnerYou're the time of the Derby winnerI'm a toy balloon that's fated soon to popBut if, baby, I'm the bottom, you're the top
You're the top
You're an Arrow collarYou're the top
You're a Coolidge dollarYou're the nimble tread of the feet of Fred AstaireYou're an O'Neill drama, you're Whistler's mamaYou're CamembertYou're reposeYou're Inferno's DanteYou're the nose on the great DuranteI'm just in the way, as the French would say, "de trop"But if, baby, I'm the bottom, you're the top
You're the top
You're a Waldorf saladYou're the top
You're a Berlin balladYou're the baby grand of a lady and a gentYou're an old Dutch master, you're Mrs. AstorYou're PepsodentYou're romanceYou're the steppes of RussiaYou're the pants on a Roxy usherI'm a lazy louse that's just about to stopBut if, baby, I'm the bottom, you're the top
Canción de Cole Porter escrita en 1934 para el musical Anything Goes.
POST SCRIPTUM
Perdone el lector la falta de traducción, debida a la falta de tiempo que subsanaré un día de estos. También añadiré otras informaciones sobre el personaje, tan simpático como triste al final de su vida. Claro que esto último es lo más frecuente.
OTROSÍ
Creo recordar que a mediados del pasado siglo XX mi madre -inglesa andaluza- intentó convencer a José María Pemán para que tradujese la letra de la canción de Cole Porter, You´re the top, al español. Incluso pensaron ficharme a mí como mano de obra esclava. No tuvo éxito la propuesta.
(Añadido el 10 de Febrero de 2026)

Qué maravilla!!! Pero no encuentro la estrofa que más me gusta…
ResponderEliminarDice así:
Santiago, you’re the top!
You’re the skyline, you’re the pen,
You’re a chapter worth a Pulitzer,
You’re the height of words and men.
Sigue deleitándonos con entradas tan divertidas
¡Ah! El sólo pensamiento de celebrar una fiesta con la música de Porter me distrae de la grisalla moderna como pocas cosas. Y cuando Mr. Cole hubiera conseguido su efecto y el ajetreo de faldas, smokings y camareros estuviese en su máximo de la noche, que sonara I`m a Poached Egg (Without Toast). Señor, señor, por qué nos has abandonado...
ResponderEliminarHay que ver como se ha empobrecido el panorama musical y el buen gusto desde entonces hasta hoy. No tiene solución. Un afectuoso saludo Santiago.
ResponderEliminarY tanto, que pena, daba gusto oír canciones con esas melodías tan trabajadas, letras quizá simples, pero amables. Nada que ver con el panorama actual. Saludos desde Chile.
EliminarTu pieza tiene dos capas técnicas claras:
ResponderEliminarLa letra como demostración de estilo
Al incluirla entera, se ve con nitidez el mecanismo porteriano: una retórica de catálogo (name-dropping cultural, objetos de consumo, lugares, alta/baja cultura) montada sobre pareados y rimas internas con un ritmo conversacional muy controlado. La letra funciona por contraste: el “yo” se declara fiasco (“worthless check… a flop”, “toy balloon… to pop”) y eleva al “tú” mediante una escalera de comparaciones. Ese vaivén top/bottom es el gancho estructural: no es solo ingenio, es arquitectura. Tu decisión de no traducir aún es defendible, porque el valor principal está en la música verbal (aliteración, rima, giro coloquial) y eso se pierde con una traducción rápida.
La voz del blog como mediadora
Los añadidos (perdón por no traducir, promesa de ampliar, nota biográfica “simpático como triste”, y el “otrosí” sobre Pemán) construyen un narrador que no pretende ser académico: es testigo y curador. Técnicamente esto es eficaz porque humaniza la autoridad: no dices “sé”, dices “estoy mirando y comparto”. Y el “otrosí” es especialmente potente como cierre porque aporta un anclaje biográfico inesperado (familia, Pemán, tentación de traducción) que convierte la entrada en algo más que divulgación: le da marca personal y época.
Ahora, sin contemplaciones (pero desde el oficio), tres puntos de mejora que te harían ganar precisión y, paradójicamente, más encanto:
Cita y control de versiones: You’re the Top tiene variantes históricas según producción/época (se actualizaban referencias). Al publicar la letra completa, conviene una micro-línea de control editorial: “letra original 1934 / versión X / fuente Y”. No para ponerte formal, sino para blindarte. Con una sola frase lo resuelves.
Ortografía tipográfica del inglés: estás alternando You´re y You're, y aparece “Napoleon Brandy” (en muchas transcripciones es “Napoleon brandy” o “Napoleon’s brandy”, y aquí el apóstrofo es delicado porque cambia el chiste). Si mantienes el inglés, cuida ese nivel: en un texto sobre Porter, el detalle tipográfico es parte del respeto.
El juicio “el mejor”: con la letra entera, tu tesis gana fuerza, pero sigue siendo un absoluto. No hace falta rebajarlo; basta con acotarlo: “el mejor en esto (ingenio lírico + sofisticación popular + autoconciencia)”. Es un ajuste mínimo que convierte una preferencia en criterio.
En suma: la entrada ya tiene algo muy valioso: no explica a Porter, lo pone a sonar. Y los paratextos abren un itinerario futuro (traducción, biografía, memoria familiar) que promete serie. Si pules el control de fuente/versiones y los detalles tipográficos, te queda una pieza que, sin perder ligereza, puede leerse como una mini-edición comentada: exacta, personal y con ese toque tuyo de “historia al margen” que es, muchas veces, lo que más se recuerda.
Disculpe el retraso en publicar este interesante comentario suyo, que olvidé publicar en su momento.
EliminarRescato un comentario del gran Paul Johnson sobre Cole Porter, que yace en el olvido en un Spectator de hace veinte años: “Porter was the kind of artist I most like and respect: one who takes infinite trouble to hone and perfect his skills, and is always humble and anxious to learn. He had in youth an extraordinary gift for verse, for rhymes and rhymes within lines. He was so greedy for words that he literally wore out dictionaries by endlessly rooting through them. (The only other writers I have known who did this were Evelyn Waugh and Kingsley Amis: the latter told me he needed a new Oxford Pocket every three years.) Porter loved Roget and Fowler, and he kept handy every rhyming dictionary he could find. He wrote down lists of words and rhymes he wanted to use, rather like W.S. Landor and Walter Pater. His lyrics and the tunes he wrote for them can be extraordinarily complicated and unusual, triplet figures within duple metres, for example, and chromatic devices of daunting and dazzling bravura. ‘Let’s do it’ and ‘What is this thing called love?’ are pretty weird in conception even before you begin to examine the lyrics. Porter’s mentor in verse was, of course, Gilbert, but as a musician he turned to Schubert and Schumann, even Brahms, and composed on an art-song scale — ‘Begin the Beguine’ is 108 bars, before any repeat. (…)
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