Las llamas arden a 200 hectáreas por hora en las lomas llegando a Gibraleón (Huelva).
EFE/David Arjona - 9/6/26
¿Sale gratis?
No, no es gratis. Suele ser muy lucrativo para el incendiario. Todo el mundo lo sabe pero es imposible decirlo pues las pruebas, que sin duda existen, no se dan a conocer.
España registra un inicio de temporada de incendios forestales muy alarmante en mayo y junio de 2026, con 37.805 hectáreas calcinadas acumuladas en lo que va de año según los informes del EFFIS, Sistema Europeo de Información sobre Incendios Forestales (1) . Esta cifra cuadruplica la superficie quemada en el mismo periodo del año anterior y supera ampliamente la media histórica de las últimas dos décadas.
Mal tiempo, ganancia de pescadores o, en tierra, "buen tiempo" (soleado), ganacia de hideputas.
Lo más vergonzoso es la ausencia de datos oficiales sobre el número de delincuentes identificados, cuántos han sido juzgados, cuántos han sido condenados y cuánto tiempo han cumplido de su condena.
EFE a día de ayer, 10 de Junio, dijo que los jueces declaran secreto del sumario la identidad y el número de los sospechosos de haber provocado estos incendios. Lo habitual es que se termine sin saber la identidad de los culpables y si eran reincidentes.
Sobre las causas que empujaron a estos delitos tan graves, tampoco suelen conocerse o no se quieren hacer públicas.
Más de un lector sabe a qué me refiero.