Marqués de Tamarón || Santiago de Mora Figueroa Marqués de Tamarón: La Cabeza de la Hidra

jueves, 9 de junio de 2011

La Cabeza de la Hidra


por Joaquín Torrente








Suele atribuirse a Voltaire el pérfido consejo "calumnia, que algo queda"; o dicho en francés: "calomniez, il en restera toujours quelque chose". La cita, que es apócrifa, ha sido atribuida sucesivamente -y siempre de manera inexacta- a Beaumarchais, al filósofo Francis Bacon e incluso a Goebbels. Lo que Voltaire dijo -nunca pensando en defender honras ajenas, sino su propia fama- fue algo muy diferente: "Il n'est pas mal de couper une tête de l'hydre de la calomnie dès qu'on en trouve une qui remue" (carta a M. Damilaville el 28 de noviembre de 1762).

No es mala recomendación. Hace algunos meses publiqué en esta acogedora bitácora unas notas en defensa del lingüista Georges Dumézil, cuya memoria había sido gravemente ofendida en vida y tras su muerte. Lo que pretendía ser un modesto homenaje a un sabio insigne, resultó, al mismo tiempo, un entretenimiento saludable y reconfortante. Por si fuera poco, recibí, algún tiempo después esta carta de Anne Perrine Curien, hija de Dumézil, que justifica aún más, si cabe, el tiempo empleado en ordenar y exponer los datos de que disponía.

Paris 24 de febrero de 2011

Querido señor:
He recibido su envío del interesantísimo artículo que ha publicado en el blog del Marqués de Tamarón a propósito de mi padre, Georges Dumézil. De otro modo no hubiera podido conocerlo.

Después de Didier Eribon en su libro "¿Hay que quemar a Dumézil?", usted contribuye a explicar hasta qué punto fueron injustificadas las polémicas que cruelmente le perturbaron al final de su vida. Fue esencialmente un sabio con métodos de trabajo rigurosos, guiado ante todo por la curiosidad de comprender el funcionamiento del espíritu humano. No creo que su obra estuviera influenciada por sus opiniones personales, siempre desprovistas de extremismo. Me parece que eso es lo que usted ha querido demostrar y por ello le estoy muy agradecida.

Con mis mejores sentimientos
Anne Perrine Curien.




Entradas relacionadas:
Omnes Vulnerant
Auto de Fe
Más sobre Georges Dumézil

3 comentarios:

  1. Anne Perrine Dumézil firma su carta con su apellido de casada, Curien.
    La hija mayor de Georges Dumézil, normalienne como su padre y como su padrino Pierre Gaxotte, es autora de publicaciones especializadas en el ámbito de la física nuclear. Su marido, Hubert Curien, fue un prestigioso investigador: Director General del Centre National de la Recherche Scientifique de 1969 a 1973, Presidente del Centre National d'Études Spatiales de 1976 a 1984, primer Presidente de la Agencia Espacial Europea de 1979 a 1984 y Ministro de Investigación bajo los gobiernos socialistas de Laurent Fabius, Michel Rocard, Edith Cresson y Pierre Béregovoy durante más de una década.
    Militó en la Resistencia durante la ocupación de Francia, y gozó del respeto y reconocimiento de toda la comunidad científica, como puede comprobarse en las semblanzas necrológicas publicadas en la prensa internacional.
    Uno de sus hijos, Pierre Louis Curien, es también un reputado investigador en el ámbito de la matemática y la programación informática.

    ResponderEliminar
  2. Lo que escribió Voltaire, en carta a Thiriot (21 de octubre de 1736) fue: "le mensonge n’est un vice que quand il fait mal. C’est une très grande vertu quand il fait du bien. Soyez donc plus vertueux que jamais.
    Il faut mentir comme un diable, non pas timidement, non pas pour un temps, mais hardiment et toujours. Mentez, mes amis,mentez, je vous le rendrai un jour."
    Que la frase apócrifa se haya atribuido también a Beaumarchais se explica por la relevancia que en su trilogía (Le Barbier de Séville, Le Mariage de Figaro, La Mère coupable) tiene la calumnia. El maestro de música, Bazile, explica a Bartholo el modo de servirse de ella: "La calomnie, Monsieur? Vous ne savez guère ce que vous dédaignez ; j'ai vu les plus honnêtes gens près d'en être accablés. Croyez qu'il n'y a pas de plate méchanceté, pas d'horreurs, pas de conte absurde, qu'on ne fasse adopter aux oisifs d'une grande Ville, en s'y prenant bien ; et nous avons ici des gens d'une adresse ! ... D'abord un bruit léger, rasant le sol comme hirondelle avant l'orage, pianissimo murmure et file, et sème en courant le trait empoisonné. Telle bouche le recueille, et piano, piano vous le glisse en l'oreille adroitement. Le mal est fait, il germe, il rampe, il chemine, et rinforzando de bouche en bouche il va le diable ; puis tout à coup, ne sais comment, vous voyez Calomnie se dresser, siffler, s'enfler, grandir à vue d'oeil ; elle s'élance, étend son vol, tourbillonne, enveloppe, arrache, entraîne, éclate et tonne, et devient, grâce au Ciel, un cri général, un crescendo public, un chorus universel de haine et de proscription. Qui diable y résisterait?"
    Rossini le puso música en esta celebérrima escena de su ópera "El Barbero de Sevilla":
    http://www.youtube.com/watch?v=s0WbgTOUQlY

    ResponderEliminar
  3. Dumezil no fue solo un maestro irremplazable. Fue ademas (disculpara el lector un texto sin acentos culpa del teclado?)un hombre generoso. Cuenta Eliade, (otro maestro que hubo de sufrir una critica similar a la de Dumezil) como al llegar al Paris de ls postguerra, sin recursos, casi desconocido, fue Dumezil quien le ofrecio dar clases en la Escuela Normal, le presento a Gallimard y le escribio la introduccion a uno de sus ensayos.

    Y por si su monumental obra no fuera suficiente, nos regalo ademas sus narraciones/divagaciones sobre Nostradamus y Maria Antonieta..o sobre el significado de las ultimas palabras de Socrates ("Le debemos un gallo a Asklepios"). Sirvan, al menos, los venenos de los censores para darnos oportunidad de retomar nuestros homenajes a los maestros.

    ResponderEliminar

Comentar