Marqués de Tamarón || Santiago de Mora Figueroa Marqués de Tamarón: Para Elisa y otras Alegrías

viernes, 22 de mayo de 2020

Para Elisa y otras Alegrías

 Beethoven por Joseph Karl Stieler, 1820

Für Elise
Piano music by Ludwig van Beethoven
Beethoven WoO 59 Erstausgabe.png
First edition, 1867
KeyA minor
Catalogue
Composed27 April 1810
Published1867


    El Para Elisa de Beethoven es una obra señera, quintaesencia de la cursilería. Ningún músico de los siglos anteriores al XIX hubiera podido caer tan bajo. Marca la llegada del romanticismo.

    Cosa distinta es su Oda a la Alegría. 

Anthem of the European Union 
Instrumental performed by the United States Navy Band

    La letra es de Schiller, que la escribió en 1785. La música de Beethoven es el último movimiento de su Novena Sinfonía, terminada en 1824. Música pegadiza y que ha entusiasmado a buena parte del género humano, cosa a veces lamentable. Fascinaba a Hitler y por orden de Goebbels la tocaban en cada cumpleaños del Führer. Entusiasmaba a los enemigos de Pinochet, a los manifestantes en la Plaza de Tiananmen, a los que celebraban la caída del Muro de Berlín y a los partidarios de Macron. Todos ellos la entonaban con fervor.

   Por desgracia el sádico entusiasmo de los nacional-socialistas llegó a esto:
"En el mismo Auschwitz se organiza una coral infantil de niños checos judíos. Además de melodías folklóricas, esa coral cantará en las letrinas de Auschwitz la Oda a la Alegría en checo. El concierto nunca tendrá lugar porque sus miembros serán asesinados el 7 de marzo de 1944, en la cámara de gas". 
La Novena de Beethoven como espejo de la biocenosis de Europa.
 Reseña apologética materialista de un libro de Esteban Buch 
©El Basilisco, Enero-Junio 2005, Rufino Salguero Rodríguez 


    Al final - por ahora - la Oda a la Alegría fué adoptada por la Unión Europea como himno (sin letra, hermoso oxímoron). 
    


14 comentarios:

  1. Tamarón, tal vez se enoja usted en demasía con la ñoña Elisa. Pero es cierto que el tono sensiblero de Beethoven hubiera sido impensable unos años antes. Por ejemplo cuando Bach, con ánimo festivo, compone hacia 1735 la Cantata del Café como una ópera cómica en miniatura, nunca cae en dejes blandengues.
    En fin, como le dice el millonario a Jack Lemmon al final de "Some Like it Hot", nadie es perfecto. Ni siquiera Beethoven.

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    1. Supongo que se refiere al padre de Carl Philipp Emanuel. Saludos a todos y felicitaciones al Marqués.

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    2. Sí, Don Juan Sebastián Bach. Si hubiera justicia en este mundo, ya Roma habría canonizado o al menos beatificado al hombre que con su música más consuelo y paz ha dado a católicos, luteranos o cualquier otra cosa dentro o fuera de la Cristiandad.

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    3. Yo soy católico, y aunque Carl Philipp Emanuel Bach me encanta no lo veo en los altares. Saludos y felicitaciones.

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    4. Creo que opiné que el merecedor de la beatificación y aun de la canonización era Don Juan Sebastián, no su hijo Carlos Felipe Manuel.
      J.S. Bach compuso para misas y otras ocasiones católicas y también luteranas, sin que se sepa que escandalizó a nadie. Al contrario, toda su obra es ejemplo edificante para sus contemporáneos y para todos hasta hoy en día.
      ¿Quién ha serenado más a los atribulados y mitigado el sufrimiento espiritual con su obra? ¿Acaso no es eso un milagro, y más aún aplicado al consuelo del moribundo?
      El Papa Benedicto XVI escribió esto:
      "Pero hay expresiones artísticas que son auténticos caminos hacia Dios, la Belleza suprema; más aún, son una ayuda para crecer en la relación con él, en la oración.
      [...]
      O también, cuando escuchamos un fragmento de música sacra que hace vibrar las cuerdas de nuestro corazón, nuestro espíritu se ve como dilatado y ayudado para dirigirse a Dios. Vuelve a mi mente un concierto de piezas musicales de Johann Sebastian Bach, en Munich, dirigido por Leonard Bernstein. Al concluir el último fragmento, en una de las Cantatas, sentí, no por razonamiento, sino en lo más profundo del corazón, que lo que había escuchado me había transmitido verdad, verdad del sumo compositor, y me impulsaba a dar gracias a Dios. Junto a mí estaba el obispo luterano de Munich y espontáneamente le dije: «Escuchando esto se comprende: es verdad; es verdadera la fe tan fuerte, y la belleza que expresa irresistiblemente la presencia de la verdad de Dios» [...]".
      Saludos

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  2. A mi lo único que saca de la cama es el himno de la old guardia casera territorial del reino unido e Irlanda del Norte .y pilotos en vuelo iii prefiero un buen bolero a Elisa está debajo de un almendro .en camas había un torero llamado el almendro

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  3. A los de mi edad nos la destrozo don Miguel Rios, y Para Elisa https://m.youtube.com/watch?v=wURpD1PIQwQ

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    1. Pues sí, Miguel Rios (alias Mike al comienzo de su brillante carrera), rockero hortero, hizo e interpretó su propia versión de la obra imperecedera de Beethoven.
      En cuanto a Richard Clayderman (nacido Philippe Pagès) tocó su propia versión del Para Elisa en 1987 en Shanghai, y fue retransmitido por todas las televisiones asiáticas y contemplado por 800 millones de espectadores en éxtasis.
      Y 800 millones de asiáticos no se pueden equivocar.

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  4. Pero don Santiago, coincidirá usted conmigo que tampoco es para ponerse así. La pieza no deja de ser un divertimiento, una bagatela curiosa, pero me parece hermosa. Quizá es que uno es tendente a lo que usted denomina tan agudamente cursi y romántico.

    A su servicio,

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    1. Tal vez, estimado amigo, me he expresado mal: creí que no había dicho que Beethoven era un cursi, sino que escribió cosas de una alquitarada cursilería, celebrando la irrupción del romanticismo. Y el romanticismo terminó trayendo la cursilería y cosas peores.
      Pero debo reconocer que el propio Sordo de Bonn declaró que su Para Elisa era una "bagatelle".
      Un saludo afectuoso de Tamarón

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    2. «Y el romanticismo terminó trayendo la cursilería y cosas peores».
      Bueno señor Marqués, le aseguro que me gustaría oírle contar / verle escribir algo sobre esas cosas peores; inténtelo, por favor. Felicidades.

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    3. ¿«Cosas peores»? pues, por ejemplo, el mito de la Revolución salvífica, tan querido por rojos, anarquistas y fascistas.

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    4. Pero, a mi modo de ver, emitir un juicio de valor tan riguroso a todo un periodo es muy arriesgado. También trajo a Chopin y a Liszt. Aunque comparto las mencionadas revolucionarias como atroces.

      Un guiño, un saludo y a su servicio.

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  5. El Dr. J me ha ahorrado el trabajo de evocar a Miguel Ríos y a su distinguida familia. Hace casi veinte años, mi amigo Ángel Mayo, a propósito de la legendaria Novena de Bayreuth de Furtwangler en 1951 escribió: “ Por desgracia, desde 1960 a esta parte (la Novena) ha sido terriblemente maltratada por toda clase de mercaderes de la música y de politicastros instalados o por instalar; en particular, se ha entrado a saco en el cuarto movimiento y, dentro de éste, sobre todo en la 'melodía patriarcal' (Wagner dixit) para el texto de Schiller: "Freude, schöner Götterfunken, Tochter aus Elyseum" ('Alegría, chispa divina, hija del Elíseo'). Hoy está considerada el paradigma de lo políticamente correcto, con su mensaje de paz, fraternidad y solidaridad, que vale igual para un roto que para un descosido: por ejemplo, recuérdese que la extinta RDA la utilizó para adoctrinar a sus juventudes y que después se festejó con ella la caída del muro de Berlín.Todos los directores, todos los organizadores, quieren programarla, pues la mitificada Novena llena siempre las salas. Así, en Madrid, que es donde yo vivo y estoy al tanto de la actividad musical, es puesta en atriles al menos cuatro o cinco veces por temporada de manera vulgar cuando no desaprensiva. El organista de Fürstenfeldbruck, cabe Munich, amigo mío, me dijo en cierta ocasión: "¿Has oído alguna vez tocar bien la Novena? Yo, no".
    Wagner fue nombrado Maestro de Capilla de la Corte de Sajonia en 1854 y se le ocurrió programar varias sinfonías de Beethoven. Mayo cuenta: “ Para el 5 de abril de 1846, anunció la Novena. Wagner ha descrito en “Mi Vida” la fuerte oposición inicial que despertó el anuncio. La obra era tenida por el delirio de un loco, y en las pocas ocasiones en que era tocada, el cuarto movimiento iba a dar indefectiblemente en el caos absoluto.Los músicos dresdenses y --¡cuidado con ellas!-- sus futuras viudas calcularon que el concierto sería un fracaso económico.” Wagner preparó al público con artículos en la prensa y ensayó con la orquesta y el coro hasta la extenuación. El éxito del concierto fue enorme y la Novena volvió a ser tocada en Dresde todos los domingos de Ramos, hasta el de 1849. Mihail Bakunin oculto en uno de los palcos, presenció el último concierto y -cuenta Mayo- ésta fue la célebre ocasión en que el anarquista ruso abrazó a su amigo Wagner y declaró que todo perecería, que todo sería devorado por las llamas de la Revolución, pero que aun así subsistiría una cosa: la Novena Sinfonía.
    Un mes después estalló la revuelta anarquista y Wagner tuvo que dejar la Corte.
    La Novena tiene mal arreglo. Aún escuchando las versiones de Furtwangler, Kleiber o Giulini no puede uno liberarse de los berridos del granadino y de sus ripios: “Escucha hermano...”

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