Hace tres días me dio una buena noticia mi amigo David José Flores:
No sé por qué tras descubrir esta tarde a la
llamada Monja pintora y pasar un buen rato en compañía de sus pinturas
tal como aparecen en Google, me viene a la mente con insistencia el aforismo Nomen
est Omen, el nombre es presagio. Y resulta que el nombre de la Monja
pintora es Sor Isabel Guerra Peñamaría.
Sor Isabel Guerra Peñamaría (1947 - )
Escudo de la Orden del Cister
Pero como una imagen vale mil palabras, véanse
algunos cuadros de la citada pintora:
En Tí la fuente de la sabiduria, 1987
Esplendor de lo cotidiano, circa 1988
Agua de vida beberá el sediento, 1989
Masada de pan y torta, circa 1989
En la sombra del callejón, circa 1898
De nuevo el arte y la fe, en el presente tiempo litúrgico de color verde, nos traen el mensaje para recordarnos que el verde es símbolo de la fe y la esperanza. Y para agradecer el recordatorio a Sor Isabel.
P.D. Encontrarán muchos más cuadros de Sor Isabel Guerra en Internet, merece la pena la búsqueda.
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