El tremedal es mi mal,
el tremedal es mi sino,
la suerte del criminal,
se la envidia el asesino.
En Madrid, a 28 de Diciembre del A.D. MMXXV
Post Scriptum, a 7 de Enero del A.D. MMXXVI:
La entrada precedente es irónica o tal vez onírica, que para eso son anagrama y además publicado en el día de los Santos Inocentes, el 28 de Diciembre pasado.
Muy bueno lo tuyo, Tamarón. Y alegre, claro. Supongo que intuyes un Año Nuevo gozoso y si Dios no nos salva, con un libro tuyo nuevo.
ResponderEliminarY puestos a hacer penitencia en Enero, desamárgate, Don Quintín.
EliminarPues la verdad es Santiago que me ha desconcertado tu entrada. Que es tremendo el tremendal, lo sé y que va para peor, lo intuyo, pero no acabo de centrar el tiro en esta entrada. Agradecería cualquier ayuda al respecto. Toyo y afectuosamente a tu servicio, D
ResponderEliminarTienes razón, querido David, y para aclarar todo he añadido una coletilla que verás ut supra.
EliminarCaí. Buena muy buena. Un abrazo.
EliminarVerso breve y muy bien afinado, de los que crean clima en pocas líneas y se quedan rondando en la cabeza. Da gusto leer poemas así; ojalá nos regales más versos de vez en cuando.
ResponderEliminarTan sólo puedo agradecerte tus palabras citando a Bécquer:
Eliminar"¡Qué es poesía!
¿Y tú me lo preguntas?
Poesía... eres tú"
Ha querido el destino que llegase a un blog tan interesante y que presenta tantos retos intelectuales, desde amplia información en cuanto a obras de arte y autores, así como experiencias vitales muy bien narradas. Seguiré indagando por este mar de buenos escritos.
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